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Dra. Virginia Pérez Suárez

Piel seca, sensible y con rojeces

La piel que tira, pica o se enrojece es la que más "cosas naturales" recibe, porque parece que a una piel delicada solo se le puede poner algo suave. La realidad es que buena parte de esos remedios — vinagre, aceites esenciales, exfoliantes de azúcar, baños calientes con sales — hacen exactamente lo que una barrera cutánea dañada no tolera.

Detrás de casi todo lo que agrupamos aquí hay una misma idea: la barrera de la piel. Cuando funciona, retiene agua y deja fuera lo que irrita; cuando está dañada, la piel se seca, pica, se enrojece y reacciona a cosas que antes no le hacían nada. La dermatitis, el eccema, la piel atópica, la rosácea y la cuperosis tienen causas distintas, pero casi todas empeoran por el mismo camino y mejoran con las mismas medidas de base.

En esta sección explicamos qué es hidratar de verdad — que no es untar aceite —, por qué el agua muy caliente y el jabón equivocado hacen más daño que la mayoría de las cremas, y qué remedios caseros tienen algo de sentido (la avena coloidal, por ejemplo) frente a los que agravan el problema. También cuándo un picor persistente, una placa que no cede o una rojez que va a más ha dejado de ser cuestión de cuidados y necesita valoración médica.