Acné y granos
Es el tema por el que más nos escribís, y el que más remedios de emergencia acumula. Casi todos comparten la misma promesa — quitar el grano esta noche — y casi todos hacen lo contrario, porque un grano irritado tarda más en irse y deja más marca.
Pasta de dientes, alcohol, antiséptico yodado, limón con bicarbonato, aspirina machacada, ajo. La lista de cosas que la gente se pone en un grano es larga y bastante estable, y todas responden a la misma idea: si el grano se seca, desaparece. La piel no funciona así. Lo que estos productos secan es la piel de alrededor, que se irrita, se descama y se inflama; el grano sigue ahí, y encima se nota más.
Aquí reunimos lo que nos llega sobre granos sueltos, puntos negros, granos enquistados, acné en la espalda y acné del adulto — el que aparece pasados los veinticinco y no acaba de irse. Explicamos por qué salen, qué diferencia un grano de un quiste, por qué reventarlos es la peor idea de la lista, y qué se puede hacer en casa que sí tenga respaldo. Y decimos claramente cuándo un acné necesita una consulta y no otro remedio, porque el que deja cicatriz no se resuelve con nada de lo que hay en la cocina.