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Dra. Virginia Pérez Suárez

Episodio 10 · 21 de noviembre de 2026

Slugging con vaselina

El remedio: capa de vaselina sobre toda la cara por la noche (slugging)

Quince días de vaselina cada noche por una moda de internet y una hilera de granitos en la mandíbula. ¿Para qué piel funciona el slugging?

Las historias

Reescritas a partir de lo que nos contáis: varias historias en una, sin nombres y con los detalles cambiados.

  • El invierno en que dejó de descamarse

    Lleva desde noviembre con la cara tirante, dos rodales que se descaman en las mejillas y una crema que a media mañana ya no está. Ve el vídeo una noche cualquiera y prueba sin muchas expectativas: se lava, se pone su hidratante de siempre con la piel todavía húmeda y termina con una capa fina de vaselina. Se duerme con la sensación rara de llevar la cara pegajosa. A la tercera mañana la aspereza ha desaparecido y el maquillaje deja de agarrarse a las escamas. Lo repite dos noches por semana mientras dura el frío y en primavera lo deja sin echarlo de menos. Es la historia que mejor acaba de todo este episodio, y por eso se cuenta igual de alto que las otras dos.

  • Quince noches copiando el mismo vídeo

    Veintipocos años, piel mixta que brilla en la frente y en la nariz, y un vídeo que promete piel de cristal por la mañana. Copia la rutina entera: cara lavada, sérum, crema y una capa generosa de vaselina por todo, cada noche, sin saltarse ninguna. Las primeras mañanas se ve estupenda. Hacia la segunda semana nota con el dedo, antes que con el espejo, una hilera de bultitos del color de la piel a lo largo de la mandíbula. Después, unos puntitos rojos en la frente. Piensa que la piel se está limpiando por dentro y aguanta una semana más, que es lo que casi todo el mundo hace. Cuando lo deja, tarda un mes largo en volver al punto de partida. La rutina no era mala; no era para su cara.

  • La cara roja de la víspera

    Empieza un retinoide en octubre y, como al principio la piel se le descama un poco, decide sumarle la moda: el tratamiento y encima la vaselina, para aprovecharlo mejor. Lo hace tres noches seguidas, la última la víspera de una comida familiar. Se levanta con la cara roja de sien a sien, la piel del mentón levantada en escamas finas y escozor cada vez que se lava. Lo que ha pasado es sencillo: la película impermeable no deja salir nada y empuja hacia dentro lo que haya debajo, así que la irritación normal de las primeras semanas se multiplicó mientras dormía. Va a la comida con la cara ardiendo y tarda diez días en atreverse otra vez con el tratamiento, esta vez sin sello encima.

Capítulos

  • 0:00La historia que nos llega cada invierno
  • 1:30Qué es el slugging y de dónde sale
  • 3:00Qué hace la vaselina en la piel
  • 5:20A quién le va bien y a quién le saca granos
  • 8:20Qué no poner debajo y cómo hacerlo
  • 10:20El botiquín de la abuela
  • 11:40Cuándo consultar

El veredicto

La vaselina hace una sola cosa y la hace mejor que ningún otro ingrediente: sellar. A partir del 5 % de concentración frena más de un 98 % de la pérdida de agua de la piel; la lanolina, el aceite mineral y las siliconas se quedan entre el 20 % y el 30 %. Por eso el slugging funciona en una piel seca, atópica o agrietada por el invierno, y por eso mismo va mal en una piel grasa o con acné. Lo que queda sellado no es solo agua: también sebo, sudor, calor y lo que te hayas puesto antes. DermNet lo dice sin rodeos: los emolientes oclusivos pueden provocar o agravar el acné, la dermatitis perioral, la foliculitis y los forúnculos. La vaselina no tiene que tapar el poro para eso; le basta con no dejar salir lo que ya está dentro. Debajo no van retinoides, ni ácidos, ni peróxido de benzoilo, ni corticoides, porque la oclusión multiplica lo que penetra. Una noche entera convierte la irritación de arranque de un retinoide en una cara roja que se pela. Si tu piel encaja, capa fina sobre la piel algo húmeda, dos o tres noches por semana y no en pleno verano. Y si no encaja, quedan los labios, las manos y los talones, donde la vaselina llevaba ganando mucho antes de que la tendencia tuviera nombre.

Dra. Virginia Pérez Suárez · médica especialista en Medicina Familiar y Comunitaria · Nº colegiada PENDIENTE

Este episodio sale de dos historias que llegaron el mismo mes y acabaron al revés una de otra. Una persona con la piel tirante que dejó de descamarse a los tres días; otra, de piel mixta, que copió el mismo vídeo y amaneció a los quince con granitos cerrados en la mandíbula. Las contamos mezcladas, sin nombres y con los detalles cambiados.

Si probaste el slugging y sabes en cuál de las dos te reconoces, cuéntanoslo.

Fuentes

  1. Academia Española de Dermatología y Venereología, Fundación Piel Sana — Xerosis o piel seca
  2. DermNet — Emolientes e hidratantes
  3. Indian Journal of Dermatology — Hidratantes: el camino resbaladizo (revisión, 2016)
  4. Cleveland Clinic — Slugging: qué es y a quién le conviene

Ejerzo la medicina de forma privada y ofrezco servicios de medicina estética; quien me escucha debe saberlo. Lo que cuento aquí es información general y no sustituye la consulta con tu médico.