Manchas y melasma
Las manchas son el motivo de consulta que más crece con los años en la Costa del Sol, y el que más remedios de cocina atrae. El problema es que la mayoría de esas recetas irritan, y una piel irritada al sol responde fabricando más pigmento — justo lo que se intentaba quitar.
Limón, bicarbonato, agua oxigenada, vinagre, cúrcuma, y en las últimas temporadas el agua de arroz. Todos prometen aclarar la piel y todos parten del mismo error: confundir irritar con exfoliar. Cuando algo escuece o deja la piel roja, esa inflamación termina en más color, no en menos, y en una zona con tantas horas de sol como esta el efecto se multiplica.
En esta sección explicamos qué tipos de mancha existen — las del sol, el melasma, las marcas que deja un grano — porque no se tratan igual y algunas ni siquiera son manchas. Contamos qué activos tienen evidencia, por qué la constancia importa más que el producto, y por qué ningún tratamiento de manchas funciona sin fotoprotección diaria. Y señalamos la única regla que no admite excepciones: una mancha nueva que cambia de forma o de color no se trata con nada en casa; se enseña a un médico.