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Cómo quitar las verrugas: por qué el ajo y la leche de higuera queman
Cómo quitar las verrugas sin quemarte la piel: qué hacen de verdad el ajo y el látex de higuera, por qué las del cuello son otra cosa y qué funciona.
Por Dra. Virginia Pérez Suárez, médica especialista en Medicina Familiar y Comunitaria · Nº colegiada PENDIENTE
El ajo y la leche de higuera no curan una verruga: queman la piel que tiene alrededor. El látex de higuera es fototóxico y el ajo bajo una tirita deja quemaduras de segundo grado. Sí funcionan, más despacio, el ácido salicílico a diario y la crioterapia; en los niños, la mitad de las verrugas se va sola en seis meses.
La idea tiene su lógica: si algo quema y la verruga se cae, algo habrá hecho. En media España la higuera fue la farmacia de las verrugas; el ajo entró por la misma puerta, la del antibiótico natural.
Las historias que nos llegan se parecen entre sí. Un diente de ajo sujeto con esparadrapo tres noches sobre una verruga del dedo, y al cuarto día una herida negruzca que dolía más que la verruga. En otra, látex de higuera en el antebrazo un domingo de agosto y, el martes, ampollas; la mancha que dejaron tardó meses en irse. Las contamos mezcladas, sin nombres y con los detalles cambiados.
Por qué salen las verrugas (y qué no es una verruga)
Una verruga es una infección. El virus del papiloma humano entra por una grieta mínima de la piel y hace que las células de la epidermis se multipliquen de más. Se contagia por contacto directo o por superficies húmedas —suelos de piscina, duchas comunes, una lima compartida— y puede tardar meses en asomar, así que casi nunca se sabe de dónde vino.
Las de las manos, las clásicas (mezquinos, en buena parte de América), tienen la superficie rugosa y unos puntitos negros dentro. Las plantares crecen hacia adentro y molestan como una piedrecita dentro del zapato. Y luego está todo lo que se llama verruga sin serlo: acrocordones, queratosis seborreicas, algún lunar y algún callo. Antes de ponerle nada a un bulto conviene saber qué es, porque quemarlo es borrar la prueba.
Verrugas en el cuello: casi siempre son acrocordones
Ese bultito blando y colgante del cuello, las axilas o las ingles, del color de la piel, suele ser un acrocordón, un pliegue de colágeno y vasos. No se contagia y aparece con los años, el roce de la ropa, el sobrepeso y la diabetes tipo 2.
Se quitan con facilidad, pero en una consulta: con tijera, frío o electrocoagulación. Atarlos en casa con un hilo es la versión doméstica de lo mismo, sin anestesia, sin limpieza y sin que nadie haya mirado qué era ese bulto.
Ajo en la verruga: la quemadura llega antes que el efecto
Al machacar un diente de ajo se libera alicina y otros compuestos de azufre que penetran bien en la piel y son tóxicos para sus células. Bajo una tirita toda la noche, la oclusión los concentra: escuece en pocas horas y puede acabar en una quemadura en toda regla.
No es una rareza. Una revisión sistemática reunió 39 pacientes descritos en 32 publicaciones, en su mayoría con quemaduras de segundo grado. En España se publicaron hace años dos casos; en uno, dos días de ajo machacado bajo un apósito sobre un quiste de la espalda acabaron en una placa de ampollas de diez centímetros. Algunos autores discuten la palabra quemadura y prefieren hablar de dermatitis irritativa; la piel queda igual.
Mientras tanto el virus sigue donde estaba, dentro de las células de la epidermis, y por arriba solo se destruye piel sana. El mismo diente de ajo circula para el herpes labial, junto a la pasta de dientes y el alcohol, con el agravante de que allí va sobre una mucosa.
Leche de higuera: látex, sol y quemadura de segundo grado
El látex blanco que sale al partir un higo verde o una rama tierna no tiene nada que ver con el higo maduro. Lleva psoraleno y bergapteno, dos furocumarinas que se activan con la radiación ultravioleta, y ficina, una enzima que digiere proteínas. Con sol encima el resultado es una fitofotodermatitis: no duele el primer rato y, entre 24 y 72 horas después, la piel levanta ampollas grandes sobre una base roja. Queda luego una mancha oscura de meses, la misma hiperpigmentación que dejan el limón y el bicarbonato en la cara. El látex está más cargado en primavera y verano, cuando más se toca la higuera.
Cuatro niños de ocho a diez años machacaron hojas de higuera y se pintaron los brazos y las piernas en una comida en el campo. A las ocho horas les escocían manos y pies, y acabaron en una unidad de quemados con quemaduras de segundo grado en el 10–13 % de la superficie corporal. En España, los casos publicados desde medicina de familia son de quien podó una higuera sin protegerse.
Existe algún ensayo pequeño y sin placebo que dice haber quitado verrugas con látex de higuera. Es verosímil, porque el látex destruye queratina: la que sobra y la que no.
Vinagre, hilo, esmalte y cinta
El vinagre de manzana lleva alrededor de un 5 % de ácido acético y un pH de entre 2,4 y 3,4. Debajo de un algodón y esparadrapo, horas seguidas, se comporta como un cáustico: hay quemaduras químicas descritas en niños y adolescentes. Una chica de catorce años se lo puso tres días seguidos, tapado, sobre dos lunares de la nariz, y se quedó con dos erosiones. Es el peor escenario de todos los remedios caseros de esta lista: destruir sin mirar una lesión pigmentada que había que examinar.
El esmalte de uñas tapa y poco más. La cinta americana (cinta gris o cinta ducto, en buena parte de América) se hizo famosa por un ensayo pequeño de hace más de veinte años. Se estudió dos veces más, con cinta transparente, y en ninguna de las dos superó al placebo, según la revisión Cochrane. Es inofensiva, y esa es toda su virtud. Detrás de casi todos estos remedios está la misma idea —si quema al bicho, servirá— que lleva la lejía y el vinagre a los pies con hongos y tantos ingredientes de casa a la piel.
Qué quita las verrugas de verdad
Muchas se van solas, y esa es la parte menos lucida. En los niños desaparece la mitad en seis meses y el 90 % a los dos años, sin hacer nada; en adultos duran más, pero también acaban yéndose.
- Ácido salicílico en solución o en parche, todas las noches, durante semanas o meses. Se lima con suavidad la superficie, se protege la piel de alrededor con vaselina y se tapa. La revisión Cochrane le da un efecto modesto pero real frente al placebo, mejor en manos que en pies; con aplicación diaria se resuelve alrededor del 70 % en doce semanas. Lo que falla casi siempre es la constancia.
- Crioterapia en la consulta, en varias sesiones separadas por una o dos semanas. En esa misma revisión el conjunto de los estudios no la separó del placebo, y la aplicación agresiva funcionó mejor que la suave a cambio de más efectos secundarios.
- Nada por tu cuenta en la cara ni en los genitales. Ahí el tratamiento lo indica un médico.
- Que no se extiendan: no rascar ni morder la verruga, chanclas en duchas y vestuarios, no compartir toallas ni limas y secar bien los pies.
Cuando el salicílico y el frío se agotan quedan otras opciones médicas: una conversación con tu médico, no una compra. Lo demás que circula sobre verrugas, hongos y herpes sigue el mismo patrón: son infecciones, y quemar la piel de encima no llega hasta el bicho.
Cuándo consultar
Ve a urgencias el mismo día si tras el ajo, el látex de higuera o el vinagre sale una ampolla grande, la piel se abre, duele mucho, el enrojecimiento se extiende o hay fiebre.
Consulta a tu médico sin esperar si una lesión sangra, cambia de color, de forma o de tamaño, o crece deprisa. También si llevas semanas tratando como verruga algo que no se mueve, y si hay verrugas en la cara o en los genitales.
Necesitan tratamiento las verrugas plantares que duelen al caminar, las que se multiplican por una zona y las de los niños cuando se extienden o les molestan. También las de cualquier persona con diabetes, mala circulación en los pies o las defensas bajas.
Y merece una revisión tranquila que salgan muchos acrocordones nuevos, que una verruga lleve más de dos años en el mismo sitio o que no sepas qué tienes.
Preguntas frecuentes
¿El ajo quita las verrugas?
No hay ningún ensayo que lo demuestre y sí una lista larga de quemaduras publicadas: 39 pacientes en 32 trabajos, la mayoría de segundo grado. Bajo una tirita, el ajo daña la piel sana mucho antes de acercarse al virus.
¿Las verrugas se contagian?
Sí, por contacto directo, por superficies húmedas y de una zona a otra de la misma persona al rascarse o morderse las uñas. La piel mojada o con heridas pequeñas se infecta con más facilidad; de ahí las piscinas y los vestuarios.
¿Cuánto tardan en irse solas las verrugas?
En los niños, la mitad desaparece en seis meses y el 90 % en dos años. En los adultos el plazo es más largo y menos previsible: tratarlas acorta la espera, aunque ninguna se va en una noche.
¿Se puede cortar o atar una verruga con un hilo?
En casa, no. Cortar deja una herida abierta, siembra el virus por los bordes y no llega a la base. Atar un acrocordón con un hilo duele, sangra, se infecta con facilidad y destruye una lesión que nadie ha examinado.
¿Cómo quitar las verrugas pequeñas del cuello?
Casi siempre son acrocordones y se quitan en consulta con tijera, frío o electrocoagulación. Arrancarlos o atarlos en casa deja cicatriz y se salta el paso que de verdad importa: mirar primero qué es.
El episodio
Este tema se trata también en Skintales Skinfails.
Fuentes
- Academia Española de Dermatología y Venereología, Fundación Piel Sana — Verrugas vulgares
- DermNet — Verrugas víricas: evolución sin tratamiento y tratamientos tópicos
- DermNet — Acrocordones: los bultitos blandos del cuello y las axilas
- Cochrane — Tratamientos tópicos para las verrugas cutáneas (revisión de 2012)
- Actas Dermo-Sifiliográficas — Dermatitis de contacto por ajo usado con fines medicinales (2001)
- Indian Journal of Dermatology — Quemaduras por hojas de higuera en cuatro niños (2019)
Este artículo es información general con fines divulgativos. No sustituye la consulta, el diagnóstico ni el tratamiento por un profesional sanitario. Si tienes un problema en la piel, consulta con tu médico.