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Dra. Virginia Pérez Suárez

Episodio 8 · 1 de noviembre de 2026

Ajo y leche de higuera en las verrugas

El remedio: ajo machacado y látex de higuera sobre una verruga

Un diente de ajo con esparadrapo tres noches sobre una verruga y, al cuarto día, una quemadura. ¿Qué le hacen a la piel el ajo y el látex de higuera?

Las historias

Reescritas a partir de lo que nos contáis: varias historias en una, sin nombres y con los detalles cambiados.

  • Tres noches de ajo

    Llevaba años con una verruga en el dedo, de esas que se esconden al dar la mano. En casa le dijeron lo de siempre: un diente de ajo machacado, una tirita encima y a dormir. La primera noche escocía y lo tomó por buena señal, porque en su cabeza lo que quema, cura. La segunda escocía más y durmió peor. Al cuarto día se le despegó la tirita en el trabajo y se encontró alrededor de la verruga un anillo de piel negruzca que le latía con cada golpe del pulso. La verruga seguía en el centro, intacta y con su punteado oscuro. Acabó en el centro de salud con una cura, un vendaje y exactamente la misma verruga que tenía en enero.

  • Un domingo de agosto

    En el patio del pueblo hay una higuera que lleva ahí más años que la casa. Alguien cortó una rama tierna, apretó el látex blanco sobre dos verrugas del antebrazo y siguió con la mañana: la compra, el aperitivo en la terraza, un rato largo de sol. El domingo no pasó nada, y esa fue la parte engañosa. El martes tenía dos ampollas grandes sobre una placa roja que ya no se parecía en nada a lo que quería quitarse, y que picaba y tiraba a la vez. Las ampollas se secaron en un par de semanas. La mancha oscura que dejaron seguía ahí en Navidad, cuando las verrugas, para entonces, se habían ido por su cuenta.

  • Los lunares de la nariz

    Tenía catorce años y dos lunares pequeños en la nariz que odiaba en cada foto de clase. Encontró un método que prometía quitarlos en casa: un algodón con vinagre, esparadrapo encima y repetirlo tres noches seguidas. La primera ardía, y ella lo entendió como la prueba de que estaba funcionando. Al tercer día los lunares se habían levantado y en su sitio quedaban dos erosiones húmedas que tardaron semanas en cerrar. En la consulta le explicaron la parte que no venía en el tutorial: lo que se había caído era justo lo que había que mirar al microscopio, y ya no estaba. Se quedó con dos marcas claras en la nariz y con la costumbre de no volver a leer aquella clase de instrucciones.

Capítulos

  • 0:00La historia de la semana
  • 1:30Qué es una verruga y qué no lo es
  • 3:20Ajo y leche de higuera: qué le hacen a la piel
  • 7:40Vinagre, hilo, esmalte y cinta
  • 9:20El botiquín de la abuela
  • 10:40Qué quita una verruga de verdad
  • 12:40Cuándo consultar

El veredicto

Ninguno de los dos quita una verruga: los dos queman. Al machacar un diente de ajo se libera alicina y otros compuestos de azufre que son tóxicos para las células de la piel, y una tirita encima toda la noche los concentra. Una revisión sistemática reunió 39 pacientes descritos en 32 publicaciones, en su mayoría con quemaduras de segundo grado. El látex de la higuera lleva psoralenos: se activan con el sol y la piel no avisa el primer día. Entre 24 y 72 horas después levanta ampollas grandes, y la mancha oscura que dejan dura meses. Cuatro niños que se pintaron los brazos y las piernas con hojas de higuera machacadas en una comida en el campo acabaron ingresados con quemaduras de segundo grado en el 10–13 % de la superficie corporal. Mientras tanto la verruga sigue donde estaba, porque el virus vive dentro de las células y por arriba solo se destruye piel sana. El ajo y la higuera no distinguen entre la verruga y el dedo. Un aviso más: el bulto del cuello casi nunca es una verruga, sino un acrocordón, y quemarlo o atarlo con un hilo borra una lesión que nadie ha mirado. Lo que funciona es lento y poco vistoso: ácido salicílico todas las noches durante semanas o crioterapia en consulta; y en los niños, la mitad de las verrugas se van solas en seis meses.

Dra. Virginia Pérez Suárez · médica especialista en Medicina Familiar y Comunitaria · Nº colegiada PENDIENTE

Este episodio sale de dos historias que se repiten cada verano: un diente de ajo sujeto con esparadrapo tres noches seguidas sobre una verruga del dedo, y unas gotas de látex de higuera en el antebrazo un domingo de sol. En las dos, a los pocos días había una quemadura y la verruga seguía en su sitio.

Las contamos mezcladas, sin nombres y con los detalles cambiados. Si probaste algo parecido, cuéntanoslo.

Fuentes

  1. Actas Dermo-Sifiliográficas — Dermatitis de contacto por ajo usado con fines medicinales (2001)
  2. Indian Journal of Dermatology — Quemaduras por hojas de higuera en cuatro niños (2019)
  3. Cochrane — Tratamientos tópicos para las verrugas cutáneas (revisión de 2012)
  4. DermNet — Verrugas víricas: evolución sin tratamiento y tratamientos tópicos

Ejerzo la medicina de forma privada y ofrezco servicios de medicina estética; quien me escucha debe saberlo. Lo que cuento aquí es información general y no sustituye la consulta con tu médico.