Episodio 6 · 11 de octubre de 2026
Lejía y vinagre en los hongos de la piel
El remedio: lejía y vinagre sobre los hongos de los pies y la piel
Un barreño con lejía cada noche para los hongos de los pies, después vinagre, y una piel entre los dedos que ya no dejaba andar. ¿La lejía mata los hongos?
Capítulos
- 0:00El barreño de lejía de cada noche
- 1:20Qué es un hongo de la piel, y qué no lo es
- 3:20La lejía: pH 11 a 13 sobre la piel
- 5:40Vinagre, bicarbonato, ajo y árbol de té
- 7:40Hongo o eccema: la trampa del corticoide
- 9:40Qué cura los hongos de verdad
- 11:20Cuándo consultar
El veredicto
La lejía no cura un hongo: quema todo menos el hongo. La de casa es hipoclorito sódico con un pH de entre 11 y 13, frente al 4,7 de una piel sana; encima de la piel se comporta como lo que es, un cáustico. En una serie de ocho pacientes quemados con productos de limpieza a base de hipoclorito, más concentrados que la lejía de casa, todas las quemaduras fueron de segundo grado y dos necesitaron injerto. El dermatofito vive dentro de la capa córnea, adonde la lejía no llega. El vinagre es la versión ácida del mismo error: entre un 4 % y un 8 % de ácido acético que bajo un apósito erosiona la piel, sin un solo ensayo en personas contra los hongos. Hay una excepción, y conviene contarla: los baños de lejía muy diluida de la dermatitis atópica, media taza en una bañera entera de agua y por indicación médica. Ni siquiera ahí superan al agua sola, y nada de eso trata un hongo. Una tiña la cura un antifúngico tópico mantenido tres semanas o un mes, una o dos semanas más cuando la piel ya parece normal, y secar bien entre los dedos. Antes de eso hace falta saber qué hay: un corticoide en crema apaga el picor y deja crecer el hongo debajo hasta volverlo irreconocible. Eso tiene nombre, tiña incógnito, y es la razón para no ponerle nada a una placa que nadie ha mirado.
Dra. Virginia Pérez Suárez · médica especialista en Medicina Familiar y Comunitaria · Nº colegiada PENDIENTE
Este episodio sale de un remedio de toda la vida: el barreño con agua y un chorro de lejía para los pies que pican, y su primo el vinagre para las ingles. Lo que nos cuentan siempre termina igual, con la piel en carne viva y el hongo donde estaba.
Las historias van mezcladas, sin nombres y con los detalles cambiados. Si probaste algo parecido, cuéntanoslo.
Fuentes
- Academia Española de Dermatología y Venereología — Micosis cutáneas: tinea
- American Academy of Dermatology — Baño con lejía diluida en el eccema infantil
- Journal of Archives in Military Medicine — Quemaduras químicas por hipoclorito sódico: serie de ocho pacientes (2016)
- DermNet — Tiña incógnito: la tiña tratada con corticoides
Ejerzo la medicina de forma privada y ofrezco servicios de medicina estética; quien me escucha debe saberlo. Lo que cuento aquí es información general y no sustituye la consulta con tu médico.